domingo, 20 de noviembre de 2011


Alineaciones
RAYO VALLECANO B.- Ismael, Owusu (Villarejo m.75), Roberto, Alcañiz, Jaime, Cuerva (Dani m.67),Rayco, Chevi (Nono m.61), Diego, Jorge Sáez y Perea.
C.D.TOLEDO.-Saavaedra, Amores, Javi Sánchez (Enguix m.58), Dani Gómez, Pichardo (Javi Fernández m.58), Carrillo, Ramírez (Tito m.65), Alberto Martín, Encinas, Dani Alonso y Óscar.
ÁRBITRO.-Hernández Maeso (Extremadura). Amonesto a Owusu, Rayco y Perea (Rayo B) y a Javi Sánchez, Enguix, Carrillo, Alberto Martín y Encinas (Toledo)
GOLES
1-0 m.32 Jorge Sáez dispara desde fuera del área y tras dar en el poste se cuela en la portería de Saavedra
2-0 m.59 Se escurre Javi Sánchez, al intentar controlar un balón, ante la presencia de Rayco que lo aprovecha para llevarse la pelota y batir la meta toledana de tiro cruzado.
No pudo puntuar el Toledo en la Ciudad Deportiva de Vallecas porque el Rayo B fue superior. Los madrileños se adaptaron mejor al resbaladizo terreno de juego e impusieron su mayor calidad sobre un Toledo que volvió a demostrar sus carencias ofensivas junto a errores defensivos que acabaron por condenarle.

No fue el Toledo de una semana antes ante el Tenerife. Volvió a mostrarse impreciso y con demasiada lentitud en sus acciones. Tampoco tuvo excesiva fortuna en las pocas jugadas que pudo hilvanar en ataque. Por ejemplo pudo adelantarse en el marcador en el minuto 25 en un disparo espectacular de Dani Alonso desde fuera del área al que respondió el portero rayista con una sensacional intervención, desviando lo justo para que el cuero se estrellara en el larguero.

Empezó a arreciar la lluvia y el Toledo desapareció, hundido en constantes resbalones que le hicieron perder el sitio sobre el campo. El Rayo B se hizo con el control del partido y comenzó a llegar con mucho peligro. El árbitro les anuló un gol por claro fuera de juego, acción previa al 1-0 conseguido por Jorge Sanz, que controló en la frontal, nadie le encimó y tuvo todo el tiempo del mundo para controlar y disparar de rosca al palo largo haciendo imposible la estirada de Saavedra.

En pleno desconcierto toledano pudo llegar el segundo tras un resbalón de Saavedra, que dejó el balón franco a Rayco y su disparo lo sacó Dani Gómez bajo palos.

En la segunda parte la dinámica del partido apenas cambió. Al Toledo le faltaba claridad de ideas y sobre todo calidad para poder generar peligro. Y llegó el 2-0 en una pifia lamentable de Javi Sánchez en otro resbalón. El cuero se lo llevó Rayco y salvó con clase la salida de Saavedra.

Los madrileños eran superiores y ni los cambios de Manolo Alfaro pudieron modificar la dinámica. Alberto Martín vio la quinta amarilla antes de que Pichardo y Javi Sánchez dejaran sus puestos a Enguix y Javi Fernández.

Siempre estuvo más cerca el tercero del Rayo B porque cada contra era casi mortal. El conductor siempre era el mismo, Rayco, al que no controló nunca la retaguardia toledana. En el minuto 30 la tuvo Nono pero su disparo se estrelló en el palo.

En la recta final un par de arreones del Toledo sin eficacia rematadora y al final otra de Rayco que sólo no supo hacer el tercero. En resumen, victoria del mejor en un partido donde el Toledo volvió a ser víctima de sus errores frente a un Rayo Vallecano B que tiene todo mucho más claro a estas alturas de temporada.



No pudo puntuar el Toledo en la Ciudad Deportiva de Vallecas porque el Rayo B fue superior. Los madrileños se adaptaron mejor al resbaladizo terreno de juego e impusieron su mayor calidad sobre un Toledo que volvió a demostrar sus carencias ofensivas junto a errores defensivos que acabaron por condenarle.

No fue el Toledo de una semana antes ante el Tenerife. Volvió a mostrarse impreciso y con demasiada lentitud en sus acciones. Tampoco tuvo excesiva fortuna en las pocas jugadas que pudo hilvanar en ataque. Por ejemplo pudo adelantarse en el marcador en el minuto 25 en un disparo espectacular de Dani Alonso desde fuera del área al que respondió el portero rayista con una sensacional intervención, desviando lo justo para que el cuero se estrellara en el larguero.

Empezó a arreciar la lluvia y el Toledo desapareció, hundido en constantes resbalones que le hicieron perder el sitio sobre el campo. El Rayo B se hizo con el control del partido y comenzó a llegar con mucho peligro. El árbitro les anuló un gol por claro fuera de juego, acción previa al 1-0 conseguido por Jorge Sanz, que controló en la frontal, nadie le encimó y tuvo todo el tiempo del mundo para controlar y disparar de rosca al palo largo haciendo imposible la estirada de Saavedra.

En pleno desconcierto toledano pudo llegar el segundo tras un resbalón de Saavedra, que dejó el balón franco a Rayco y su disparo lo sacó Dani Gómez bajo palos.

En la segunda parte la dinámica del partido apenas cambió. Al Toledo le faltaba claridad de ideas y sobre todo calidad para poder generar peligro. Y llegó el 2-0 en una pifia lamentable de Javi Sánchez en otro resbalón. El cuero se lo llevó Rayco y salvó con clase la salida de Saavedra.

Los madrileños eran superiores y ni los cambios de Manolo Alfaro pudieron modificar la dinámica. Alberto Martín vio la quinta amarilla antes de que Pichardo y Javi Sánchez dejaran sus puestos a Enguix y Javi Fernández.

Siempre estuvo más cerca el tercero del Rayo B porque cada contra era casi mortal. El conductor siempre era el mismo, Rayco, al que no controló nunca la retaguardia toledana. En el minuto 30 la tuvo Nono pero su disparo se estrelló en el palo.

En la recta final un par de arreones del Toledo sin eficacia rematadora y al final otra de Rayco que sólo no supo hacer el tercero. En resumen, victoria del mejor en un partido donde el Toledo volvió a ser víctima de sus errores frente a un Rayo Vallecano B que tiene todo mucho más claro a estas alturas de temporada.

(El Digital Deportivo)

domingo, 13 de noviembre de 2011

TOLEDO 0-TENERIFE 0. El Toledo mereció la victoria


CD TOLEDO: Saavedra; Amores, Javi Sánchez, Dani Gómez, Aguirre; Buades, Ramírez, Dani Alonso, Diego Carrillo, Encinas y Óscar. En la segunda parte, Javi Fernández por Buades; Alberto Martín por Aguirre y Butra por Encinas.

CD TENERIFE: Aragoneses; Sergio (Meji, m. 60), Ferrán Gómez, Perona, Ayoze, Cristóbal, David Medina, Marcos, Víctor Bravo (Germán, m. 88), Chechu (Rosquete, m.67) y Zazo.

ÁRBITRO: Vizuete Sánchez. Amarillas a Amores y Butra (Toledo) y Cristóbal (Tenerife)

INCIDENCIAS: Mañana de mucho viento en Toledo y casi 3.000 espectadores.


El Club Deportivo Toledo ha jugado su mejor partido de la temporada ante uno de los gallitos del grupo, un Tenerife que se llevó un punto de su visita al ´Salto del Caballo´ gracias a que los locales no acertaron de cara al gol en ninguna de las claras ocasiones de las que gozaron.

Los de Manolo Alfaro se hicieron en diez minutos con el dominio del encuentro en el centro del campo con un excelente Buades a los mandos, cuya labor lució más ya que en esta ocasión estuvo bien arropado por Diego Ramírez y Encinas. Además, la movilidad y los desmarques de Óscar Espinosa arriba le dieron otro ofensivamente aire al equipo.
De las botas del propio Buades nació la primera ocasión de gol de la que dispusieron los verdes. El valenciano abrió en el minuto 12 a la banda de Carrillo, que se coló en el área tinerfeña y se la cedió a Óscar, que remató tímidamente.

El partido se fue animando con el Toledo subiendo con casta e intensidad el escalón que le separa del Tenerife en cuanto a calidad. Una calidad que los insulares personificaron en Víctor Bravo, que se fabricó dos ocasiones seguidas en los minuto 25 y 26. La última, un excelente disparo desde la frontar que se fue rozando la escuadra de la portería defendida por Saavedra.

Sin embargo, el Toledo seguía gozando de mayor posesión y llevaba el peso del partido gracias a la superioridad mostrada en el centro del campo. En el 34 el delantero verde Óscar, muy trabajador y tirando desmarques en cada instante, volvió a gozar de una ocasión: Dani Alonso le puso un buen centro que el ariete remató en plancha obligando a Sergio Aragoneses a mostrar sus reflejos.

Así se llegó al descanso. Con el Toledo dominando a un Tenerife que nunca llevó la iniciativa del partido, lo que sirvió a la plantilla toledana para irse ovacionada a vestuarios.

EL TOLEDO, SALIÓ A POR TODAS TRAS EL DESCANSO

Y en la segunda mitad la película no cambió. Pese al esfuerzo físico el Toledo en la primera parte no le faltaron las fuerzas para seguir tocando y buscando jugadas de peligro, que no tardaron en llegar. En el 46 Encinas colgó un gran balón a Óscar, que la dejó pasar para que Carrillo la reventara desde el segundo palo sin encontrar puerta.

Poco a poco los de Alfaro iban madurando un encuentro en el que solo faltaba la mordiente de cara a gol. El Tenerife intentaba crear peligro a la contra pero la solidez defensiva de los verdes brilló en esta ocasión en todo su esplendor. Espectaculares Javi Sánchez y Dani Gómez como centrales y notables Aguirre (que se retiró lesionado con problemas en la rodilla) y Amores como carrileros.

El trabajo del Toledo estuvo a punto de dar sus frutos. La más clara de todo el partido ocurrió en el 74, cuando Dani Alonso centró desde la izquierda y Encinas remató de cabeza cuzado llegando solo desde atrás. El balón se fue lamiendo el poste cuando Aragoneses ya lo había dado todo por perdido.

Los últimos minutos del encuentro ya bajaron un grado de intensidad. El Toledo no arriesgaba tanto por miedo a perder y el Tenerife no podía superar el entramado verde, que en esta ocasión sí funcionó y no valió tres puntos por el simple hecho de que, una vez más, no hubo acierto de cara al gol. Este es camino a seguir.
(El Digital Deportivo)

domingo, 6 de noviembre de 2011

R.MADRID CASTILLA 3-TOLEDO 0


3 - REAL MADRID CASTILLA: Jesús Fernández; Carvajal, Nacho, Pablo Gil, Casado; Mandi, Merchán, Juanfran (Minuto 59 Lucas), Óscar Plano (Minuto 59 Omar), Jesse (Minuto 76 Morata) y Joselu.

0 - CD TOLEDO: Saavedra (3); Amores (1), Javi Sánchez (1), Alberto Martín (0), Aguirre (1); Buades (0. Minuto 78 Butra), Diego Ramírez (0), Encinas (0), Carrillo (2), Dani Alonso (0. Minuto 78 David Sanz) y Javi Fernández (0. Minuto 60 Óscar 0).

ÁRBITRO: Díaz Álvarez. Mal. No pitó un penalti sobre el toledano Óscar en el minuto 70. Enseñó cinco tarjetas amarillas a los toledanos Javi Sánchez, Buades, Aguirre, Carrillo y Óscar. Ninguna al Castilla.
GOLES:

1-0. Minuto 2: Balón a la espalda de la defensa justo al hueco entre el lateral y el central, recibe Joselu se prepara y suelta un zapatazo a la escuadra.

2-0. Minuto 37: Pérdida de Encinas en medio campo en posible falta, recibe Joselu en la frontal, se gira y zurdazo ajustado al palo.

3-0. Minuto 58: Óscar Plano cede atrás y aparece Merchán que cruza ante Saavedra.

INCIDENCIAS: Estadio de Valdebebas. Tarde que amenazó lluvia sin que llegara a descargar.
El CD Toledo ha perdido en Madrid ante el Castilla por 3-0 y menos mal, porque si no llega a ser por Saavedra la goleada pudo haber sido de las que hacen época. El portero toledano realizó hasta cuatro grandísimas intervenciones que evitaron un marcador escandaloso. El Castilla demostró que está varios peldaños por encima, con una superioridad que por momentos resultó abrumadora.
El Toledo volvió a jugar con el equipo de tercera división porque no tiene más cosas, frente a un equipo que lucharía incluso por estar arriba en segunda A. La diferencia es abismal. Tres goles y otras diez ocasiones muy claras frente a sólo cuatro acercamientos toledanos. Pocas veces en su historia el Toledo se mostró tan inferior al rival.
Ultimamente cada partido del Toledo es una historia nueva. Manolo Alfaro improvisa de un domingo a otro con extraños sistemas siempre dependientes del contrario. En esta ocasión volvió a la defensa de cinco y sin un delantero referencia. Una amalgama que el filial tardó dos minutos en hacer trizas. Como en anteriores partidos, ese posicionamiento defensivo volvió a dejar agujeros en los flancos y en un balón a la espalda Joselu lo convirtió en gol con un fuerte disparo a la escuadra. El delantero tuvo todo el tiempo del mundo para prepararse el chut ante la lentitud de los centrales, rompiendo de cuajo cualquier idea de Alfaro con tan peculiar manera de afrontar el encuentro.

El tanto inicial sacó a la luz todas las carencias de un equipo cuya temporada se adivina tortuosa. El Toledo fue un pelele en manos de un Real Madrid Castilla con varias marchas más en su fútbol. Jesse y Juanfran hacían lo que querían por las bandas, nunca tapadas porque nadie cubría las salidas de los teóricos carrileros verdes. El fútbol del filial era un vendaval incontenible. Alfaro dio al joven Aguirre, jugador siempre ofensivo, la responsabilidad de parar a Juanfran y el canterano, todo orgullo,se estrelló contra su propia impotencia.
Desde el minuto 5 al 25 el Castilla le pudo haber hecho un roto al Toledo. Menos mal que apareció el mejor Saavedra de siempre para realizar paradas inverosímiles como la doble intervención milagrosa primero a disparo de Juanfran que buscaba el palo y luego ante el rechace a bocajarro de Joselu. El Toledo penaba por el campo. Buades jugaba andando, Encinas y Diego Ramírez perdían una y otra vez el balón con una alarmante imprecisión y el resto hacían lo que podían
En una acción aislada pudo haber empatado el Toledo en un buen centro de Aguirre que cabeceó de manera indolente Javi Fernández sólo y desde cerca. Buen ejemplo para definir a este Toledo, un equipo de fútbol sala. El Castilla respondió poco después con una acción matadora. Corría el minuto 37 cuando Encinas perdió el enésimo balón en el medio campo, recibió Joselu y zurdazo ajustado abajo imparable para Saavedra.
En la segunda mitad el Castilla aflojó el ritmo y la presión. El Toledo pareció estirarse y Javi Fernández de nuevo pecó de indolente en otro cabezazo franco desde cerca. Fue un espejismo. El filial metió de nuevo otra marchita y un defensa toledano sacó bajo palos un remate de Merchán, el mismo que sólo cinco minutos después marcaba el 3-0 con un disparo cruzado en una dejada de Óscar Plano. Era la sentencia.
El resto del partido apenas tiene ya importancia. Saavedra salvó el cuarto en dos acciones espectaculares primero ante Joselu en el mano a mano y luego con un paradón a disparo de Casado y el árbitro escamoteó un penalti que pareció claro sobre Óscar en el minuto 75 cuando fue trabado al intentar recortar al defensa.
Alfaro introdujo cambios que en nada o poco mejoraron el juego de un Toledo que al final incluso dio la sensación de querer marcharse de allí cuanto antes. Omar falló un gol cantado y Mechán disparó muy cerquita de la escuadra en la recta final.

La derrota no escuece por esperada dada la talla del rival, lo que escuece en la abismal sensación de superioridad ofrecida por el Castilla y los vaivenes estratégicos de Alfaro, que sigue sin dar con la tecla en un equipo que cada jornada que pasa parece saber menos a lo que juega.
(El Digital Deportivo)

lunes, 31 de octubre de 2011

TOLEDO 1-MONTAÑEROS 0: Primera victoria, en casa, de liga


1- CD TOLEDO: Saavedra (2); Amores (2), Javi Sánchez (2), Alberto Martín (1), Javi Fernández (3); Buades (2); Carrillo (1), Encinas (0), Diego Ramírez (0), Dani Alonso (1) y Tito (0). En la segunda parte, Óscar (1) por Tito en el 46, David Sanz (1) por Encinas en el 73 y Andriu (sc) por Dani Alonso en el 91.

0-MONTAÑEROS: Rafa; Ángel Luis, Dopico, Raúl Lozano, Capi (m 91 Eiroa), Teteh, Jorge Cano, Moisés Pereiro (Minuto 91 Felipe), Rubén Rivera, Óscar Martínez (Minuto 80 Jimmy) y Javi Otero.

ÁRBITRO: Arroyo Cortés. Tarjetas amarillas a Diego Ramírez y Dani Alonso, del Toledo; Raúl Lozano, del Montañeros. Expulsó al Delegado del Toledo por permitir que saltaran varios balones al campo en los minutos finales.

GOLES

1-0: Minuto 37: Dani Alonso se marcha de su par, cede a Ttito cuyo disparo lo rechaza el portero y el propio Dani Alonso marca a puerta vacía.

INCIDENCIAS: 2.000 espectadores en el Salto del Caballo. Césped en buen estado.
Corría el minuto 89 de partido y el Toledo vagaba por el campo con la lengua fuera. Hacía ya muchos minutos, demasiados, que el público contenía el aliento en cada ataque del Montañeros como temiéndose lo peor. En ese momento se produce un centro raso desde la izquierda del ataque visitante al segundo palo donde aparece Raúl Lozano más sólo que la una; está a un metro de una portería desguarnecida, mete el pie y el balón se eleva hasta dar en el larguero y botar fuera; aún el rechace le queda franco a Rubén Rivera que tira fuera con todo el arco para él sólo. De cada cien acciones como esa noventa y nueve acaban en gol, pero en esta ocasión la diosa fortuna echó una mano al Toledo que pudo respirar y hacer bueno el 1-0, en un partido malo donde las carencias de los verdes volvieron a florecer como en los encuentros anteriores.

Está claro que en fútbol mandan los resultados y que esa victoria frenó en seco el tremendo malestar de un público que vio cosas que no le gustaron. El Toledo está mal, ha perdido confianza, juega muy tensionado y en los segundos tiempos apenas tiene frescura. Menos mal que el Montañeros fue indolente y que la defensa verde tapó todos los agujeros; en caso contrario el descalabro hubiera sido mayúsculo.

Alfaro volvió al 4-1-4-1 con Tito arriba. El ex del Azuqueca no fue capaz de controlar un sólo balón. Los partidos le vienen grandes por ahora, de tal forma que el Toledo no se acercó al portal enemigo hasta el minuto 32 con un libre directo de Buades que rechazó el portero visitante en buena estirada. El Montañeros había avisado en el 21 con un tiro de Jorge Cano que obligó a estirarse a Saavedra, pero el partido era plano total.

En el minuto 37 llegó el 1-0 en una buena acción de Dani Alonso que dibujó un pase que dejó sólo a Tito delante del portero. El disparo lo rechazó el guardameta y el propio Dani Alonso, que seguía de cerca la jugada, aprovechó para marcar a puerta vacía.

El Toledo pareció ganar un poco de confianza con el gol, suficiente para crear hasta cuatro claras ocasiones para sentenciar. Carrillo no encontró premio a su buena internada, Alberto Martín cabeceó fatal sólo delante del portero, Buades obligó al cancerbero visitante a realizar la parada de la tarde y Óscar, sustituto de Tito, tampo acertó en otro mano a mano.

Esta última oportunidad sucedió en el minuto 55 y ahí se paró el Toledo. Entre el miedo a perder y la falta de oxígeno, el equipo cedió metros y el Montañeros se fue arriba con todo. El cuero merodeó el área de Saavedra en multitud de ocasiones, nunguna de excesivo peligro, pero es que los locales eran incapaces de concretar algunas de las contras que tuvieron en superioridad. Una de ellas incluso la realizaron casi andando, lo que encrespó los ánimos de un público dispuesto a emitir su sentencia si el rival empataba.

Y llegó la ocasión reseñada al principio, una de las más claras que uno ha visto jamás, pero no entró y todo el mundo se salvó. Nadie sabe cómo habría reaccionado la masa popular si el balón llega a entrar, pero temo es probable que ahora estuviéramos hablando de otra cosa.
(El Digital Deportivo)